
Antes de fabricar una maqueta, hay una pregunta clave. ¿Quién va a verla?
Antes de fabricar una maqueta, conviene pensar en quién va a verla y qué necesita comprender. El público condiciona decisiones como el nivel de detalle, la escala, los acabados, la interacción o la forma de presentar el proyecto. Definirlo desde el inicio ayuda a crear una maqueta más clara, útil y adecuada para cumplir su función en cada contexto concreto.










